lunes, 6 de octubre de 2008

de octubre de 2008.- ¿Quién, en su sano juicio, estaría dispuesto a gastar una fortuna en un número de teléfono? Más gente de lo que cabe imaginar a juzgar por lo sucedido el pasado viernes, cuando 111 personas, todas aparentemente en sus cabales, se reunieron en Beirut para pujar cantidades desorbitadas con tal de obtener una cifra capicúa, idéntica en sus dígitos o simplemente original que le permita destacarse del resto y hacer ostentación de su dinero incluso al telefonear. Parece ser la nueva moda de Oriente Próximo: mientras parte del mundo muere por desnutrición y otra tiembla ante la crisis económica, en el Líbano o en Qatar la clase alta se divierte apostando cifras de cinco ceros por números de móvil, siguiendo una tradición establecida por países asiáticos como China, Pakistán o India destinada a hacer dinero con la superstición o el capricho de los ricos. La primera subasta que celebra el país de los Cedros tuvo lugar en el lujoso Hotel Movënpick, en la Sala de Baile Mistral, donde pétalos de rosa, velas encendidas y exquisitos canapés anticipaban la talla de un evento convocado por la compañía MTC Touch y auspiciado por el ministro de Telecomunicaciones, Gebran Bassil. En el acto se recaudaron 1,8 millones de euros por 33 números tan 'especiales' como el 70707070, el 70000000 o el 70696969, todo un éxito entre los presentes -el 98%, hombres-, que celebraron entre risas y codazos la ocurrencia de poder tener un número con connotaciones tan eróticas. Los organizadores contaban con poder recaudar un millón de dólares con la venta de estos números 'platino', que cuentan con un tratamiento VIP que implica la inclusión del 'roaming' (itinerancia), entre otras ventajas, pero que jamás compensará el precio de los números. De ahí su indisimulada satisfacción cuando, al término de la puja, se habían duplicado con creces las expectativas. El número más caro fue adquirido por 325.000 euros; el más barato por 6.500. Era el colofón a una semana de infarto: hace diez días convocaron una subasta que sólo cuenta con 200 participantes. Para formar parte de los privilegiados los interesados tenían que acudir a las oficinas de MTC y pagar 200 dólares. "Coincidieron tres días festivos (el fin del Ramadán) y las oficinas cerraron, lo que explica que sólo 104 personas se hayan registrado", explicaba Linn Ramadan, una de las organizadoras, mientras repartía las tarjetas de puja. MTC dejó abierto el registro hasta el último minuto, y gracias a ello cinco rezagados acudieron para pagar sus 200 dólares en efectivo y sumarse al acto, cuyo público podía dividirse en dos grupos: los ampulosamente ricos y los discretos distribuidores comerciales, algunos de ellos enviados por individuos sobradamente acaudalados que prefieren quedar en la sombra. Era el caso de Walid, dueño de un negocio de móviles que consideraba los 200 dólares "un precio justo por divertirse". "No pretendo comprar ningún número, sólo vengo por entretenerme. Este tipo de cosas son muy comunes en el mundo árabe, donde muchos no tienen nada más que hacer que hacer ostentación de su riqueza".

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Reviviendo los buenos momentos del Crucero 2005, la pasamos mortal!!!!

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