martes, 25 de noviembre de 2008
El secretario del Tesoro estadounidense, Henry Paulson, ha revelado los detalles del reformado plan de ayuda al mercado hipotecario de la Reserva Federal estadounidense (Fed), que contará con un presupuesto de 600.000 millones de dólares, y ha presentado un nuevo plan de 200.000 millones para impulsar el consumo.
Paulson anunció hace pocas semanas que el Gobierno daba marcha atrás en su plan de comprar activos hipotecarios tóxicos porque se ha demostrado que es más útil invertir directamente en el capital de las entidades financieras, algo que promovió Gordon Brown en Reino Unido.
Tal y como señaló en su momento, los dos grandes problemas de la economía -la crisis de la vivienda y la falta de crédito disponible- hacían necesario extender las ayudas previstas en el primer plan de 700.000 millones para activos tóxicos a empresas que no son bancos, pero que son importantes en la financiación de las familias, como las tarjetas de crédito y las financieras de automóviles.
La Reserva Federal, presidida por Ben Bernanke, ha explicado en su página web los detalles del plan hipotecario, que incluyen la creación de una nueva línea de crédito temporal encaminada a respaldar nuevas emisiones de titulizaciones de activos. Con ello pretende contribuir a que los partícipes del mercado puedan satisfacer las necesidades de crédito de los hogares y de las pequeñas empresas.
De este modo, la Fed de Nueva York prestará hasta 200.000 millones de dólares (153.806 millones de euros) a los tenedores de determinados valores respaldados por activos con la máxima calificación crediticia (AAA) -los denominados activos 'sanos'- que tengan el respaldo de préstamos al consumo o a pequeñas empresas.
En concreto, la institución destinará 100.000 millones de dólares (77.081 millones de euros) a la compra de deuda de Fannie Mae, Freddie Mac y Federal Home Loan Banks, conocidas como agencias de garantía hipotecaria esponsorizadas por el Gobierno (GSE). Las subastas para adquirir estas obligaciones comenzarán la próxima semana
"Esta medida se adopta para reducir el coste e incrementar la disponibilidad de créditos para la compra de viviendas, que a su vez debería contribuir a sustentar el mercado inmobiliario y promover una mejoría en las condiciones de los mercados financieros en general", explicó.
Por otra parte, la autoridad monetaria invertirá hasta medio billón de dólares adicionales (385.056 millones de euros) en la adquisición de activos respaldados por hipotecas de Fannie, Freddie y Ginnie Mae. Estas operaciones se llevarán a cabo antes de finales de 2008 y estarán dirigidas por gestores de activos seleccionados por el organismo.
domingo, 9 de noviembre de 2008
MADRID.- El Estado, a través del Instituto de Crédito Oficial (ICO), compartirá con la banca los costes que generen los impagos de aquellos desempleados que se acojan a la moratoria del pago de las hipotecas propuesto por el Gobierno.
El ministro de Economía, Pedro Solbes, ha reconocido tras el Consejo de Ministros en el que ha aprobado el cuarto bloque de medidas contra la crisis económica que "se puede producir alguna pérdida" si los parados no pueden hacer frente a la cuota máxima de 500 euros al mes que contempla esta ayuda.
"El riesgo es limitado, en general, la hipoteca es lo último que dejan de pagar los españoles", apuntó Solbes, quien justificó este riesgo porque "si no nos subimos al árbol, no comemos nueces. Intentamos ayudarles a que tengan menos dificultades".
Según el vicepresidente económico, la predisposición de la banca a este plan de ayuda "es total" porque "se les garantiza el pago de las hipotecas y pasa el riesgo al Gobierno".
Además, la moratoria está limitada a hipotecas de hasta 170.000 euros, lo que excluye a ciudadanos con ingresos superiores o que firmasen créditos que se han encarecido por el Euribor. Según Solbes, "si queremos ayudar a las familias con menos ingresos, no tiene sentido ayudar a estos, habrá que buscar medidas de otro tipo".
Por otra parte, Solbes ha dado por sentado que el déficit público pueda superar el límite del 3% del Producto Interior Bruto establecido por los criterios de convergencia del Tratado de Maastricht.
"Ante la adopción de medidas temporales, la superación del 3% es algo admisible siempre que no se haga de forma excesiva", afirmó el ministro de Economía. Aunque incidió en que "en una situación como la actual es importante salir bien, sin generar obligaciones de futuro", Solbes apuntó que hay que ser "mucho más generoso" ante los costes que supongan los estabilizadores automáticos.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Búsca lo que quieras