La propuesta de la empresa vasca Gamesa de impulsar una red de miniparques eólicos en la comarca del Alt Empordà ha desatado una pequeña tramontana en la demarcación. Alcaldes y ciudadanos se hicieron eco ayer de este proyecto pionero, que pretende aprovechar las facilidades que este año dará la Generalitat, a través de un decreto, para la construcción de minicentrales de menos de 10 megawatios de potencia.
El proyecto de Gamesa prevé la construcción de miniparques en 32 municipios del Alt Empordà, lo que afectaría a casi la mitad de los 68 pueblos que componen la comarca. Cada minicentral contaría con dos aerogeneradores de 4,5 megawatios de potencia. Se trata de molinos de última generación que destacan por su eficiencia energética y por sus dimensiones: torres de 120 metros de altura y palas de 64 metros de longitud. En la actualidad, España no cuenta con ningún generador de estas características, salvo el molino experimental que Gamesa ha instalado en Jaulín (Zaragoza).
"En mi municipio, la gente está a favor de este proyecto. Es cierto que tiene impacto visual, pero también lo tienen las instalaciones agrícolas e industriales. Estamos a favor de la energía eólica, porque es limpia y es nuestra", explicó ayer Pere Moradell (PSC), alcalde de Torroella de Fluvià. Moradell considera que todavía es prematuro entrar en un debate, ya que falta conocer todos los detalles del proyecto. "En principio suena bien, porque dos aerogeneradores por municipio es una propuesta asumible. Además, supondría una inyección importante de dinero para los ayuntamientos", recordó.
El alcalde de Torroella de Fluvià explicó que el proyecto de los miniparques "va calando" entre los responsables municipales, y que a nivel ciudadano las opiniones son diversas. "Hay de todo, pero yo creo que en mi municipio la propuesta saldría adelante", afirmó.
CAUTELA
Más cauto se mostró otro de los alcaldes consultados, militante de CiU, que prefirió mantener el anonimato para evitar debates innecesarios. "Está claro que hemos de promover este tipo de energía y de que los miniparques comportarán unos beneficios económicos para los ayuntamientos. De lo que no estoy tan seguro es de si es mejor tener una central con dos supermolinos o un miniparque con cinco aerogeneradores más pequeños. En todo caso, antes de tomar una decisión pondría el tema a votación popular", explicó el alcalde.
Richard Elelman (ICV), regidor de Medio Natural del Ayuntamiento de Figueres, también explicó por qué se opone al proyecto que impulsa la empresa vasca. "Nos dicen que son miniparques pero en realidad es un gran parque eólico repartido por toda la comarca. En Figueres estamos a favor de las energías renovables, pero consideramos que hay que buscar un equilibrio entre la implantación de las centrales y las necesidades paisajísticas. Por eso se ha pedido al consejo comarcal que encargue un estudio exhaustivo antes de tirarnos a la piscina", afirmó.
martes, 10 de marzo de 2009
La propuesta de la empresa vasca Gamesa de impulsar una red de miniparques eólicos en la comarca del Alt Empordà ha desatado una pequeña tramontana en la demarcación. Alcaldes y ciudadanos se hicieron eco ayer de este proyecto pionero, que pretende aprovechar las facilidades que este año dará la Generalitat, a través de un decreto, para la construcción de minicentrales de menos de 10 megawatios de potencia.
El proyecto de Gamesa prevé la construcción de miniparques en 32 municipios del Alt Empordà, lo que afectaría a casi la mitad de los 68 pueblos que componen la comarca. Cada minicentral contaría con dos aerogeneradores de 4,5 megawatios de potencia. Se trata de molinos de última generación que destacan por su eficiencia energética y por sus dimensiones: torres de 120 metros de altura y palas de 64 metros de longitud. En la actualidad, España no cuenta con ningún generador de estas características, salvo el molino experimental que Gamesa ha instalado en Jaulín (Zaragoza).
"En mi municipio, la gente está a favor de este proyecto. Es cierto que tiene impacto visual, pero también lo tienen las instalaciones agrícolas e industriales. Estamos a favor de la energía eólica, porque es limpia y es nuestra", explicó ayer Pere Moradell (PSC), alcalde de Torroella de Fluvià. Moradell considera que todavía es prematuro entrar en un debate, ya que falta conocer todos los detalles del proyecto. "En principio suena bien, porque dos aerogeneradores por municipio es una propuesta asumible. Además, supondría una inyección importante de dinero para los ayuntamientos", recordó.
El alcalde de Torroella de Fluvià explicó que el proyecto de los miniparques "va calando" entre los responsables municipales, y que a nivel ciudadano las opiniones son diversas. "Hay de todo, pero yo creo que en mi municipio la propuesta saldría adelante", afirmó.
CAUTELA
Más cauto se mostró otro de los alcaldes consultados, militante de CiU, que prefirió mantener el anonimato para evitar debates innecesarios. "Está claro que hemos de promover este tipo de energía y de que los miniparques comportarán unos beneficios económicos para los ayuntamientos. De lo que no estoy tan seguro es de si es mejor tener una central con dos supermolinos o un miniparque con cinco aerogeneradores más pequeños. En todo caso, antes de tomar una decisión pondría el tema a votación popular", explicó el alcalde.
Richard Elelman (ICV), regidor de Medio Natural del Ayuntamiento de Figueres, también explicó por qué se opone al proyecto que impulsa la empresa vasca. "Nos dicen que son miniparques pero en realidad es un gran parque eólico repartido por toda la comarca. En Figueres estamos a favor de las energías renovables, pero consideramos que hay que buscar un equilibrio entre la implantación de las centrales y las necesidades paisajísticas. Por eso se ha pedido al consejo comarcal que encargue un estudio exhaustivo antes de tirarnos a la piscina", afirmó.
viernes, 6 de marzo de 2009
El Banco de España ha alertado del riesgo de que la aceleración del desempleo observada en los últimos trimestres se acabe traduciendo en un "aumento significativo" del paro de larga duración.
Así lo pone de manifiesto en el boletín económico correspondiente al mes de febrero, en el que además asegura que este aumento del paro podría elevar el componente estructural del desempleo español.
Durante el año pasado, el paro aumentó en 1.280.300 personas, un 66,4% en relación al año anterior, con lo que el número total de desempleados se situó en 3.207.900 y la tasa de paro aumentó 5,3 puntos respecto al cierre de 2007 hasta alcanzar el 13,91%, su nivel más alto desde principios del año 2000.
En concreto, la tasa de desempleo registrada en 2008 es la más alta de la serie histórica comparable, que arranca en 2001, pero remontándose atrás, no alcanzaba un porcentaje de esta naturaleza desde el primer trimestre de 2000, cuando llegó a situarse en el 14,79%.
Así, el número total de desempleados superó la barrera de los tres millones en 2008 y registró la cifra más elevada de los últimos 13 años, pues no se registraba una tasa tan alta desde el primer trimestre de 1996 (3.279.600 desempleados), según la estimación de la serie de paro de acuerdo con la nueva definición.
El desempleo ha seguido subiendo durante los primeros meses de 2009, ya que, según los datos del Ministerio de Trabajo e Inmigración, el número de parados registrados en las oficinas del Instituto Nacional de Empleo se acercó a los 3,5 millones de desempleados en febrero.
En concreto, el volumen total de parados alcanzó a cierre del pasado mes la cifra de 3.481.859 desempleados, su nivel más alto en toda la serie histórica comparable, que arranca en 1996.
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